lunes, 15 de agosto de 2016

15 de Agosto de 2016. Primeros pasos por Taipei

Al final ayer me fui a la cama a las 5,30 de la mañana y aunque puse el despertador a las 10, no ha sido hasta las 12,20 que me he levantado porque me ha llamado el dueño del hotel porque tenía que cambiar de habitación. O sea, que hasta después de las 13,00 no he podido dar mis primeros pasos por esta ciudad.

Ayer no tuve tiempo de planificar nada y esta mañana tenía que hacer primero algunas tareas necesarias que pese al casi nulo conocimiento del inglés por la población, he podido completar y he llevado mi ropa a la lavandería, he comprado una tarjeta SIM y he cambiado dinero en un banco. El día es soleado y caluroso y no aprecio mucha humedad por lo que mientras no te pegue el sol directamente puedes andar, si no lo haces muy rápido para no sudar demasiado.


La calle de mi hotel

Por las aceras cubiertas, pese al calor de algunas cocinas, se va más fresquito

El dueño del hotel que si habla un poquito de inglés (solo con algunos jóvenes te puedes comunicar... como pasa en el resto de China), me ha indicado en el mapa donde coger el metro para poder dirigirme a la Taipei 101 que era el edificio más alto de Asia hasta que en Dubai se pusieron a romper récords.

He andado unos 15-20 minutos, he encontrado la parada y he conseguido comprar un billete de metro (0,70 euros) y finalmente he llegado a la estación del Taipe 101. El metro es bastante moderno, cómodo y limpio... y también fácil de manejarse, eso sí, necesitas conseguir un plano con los nombres de las estaciones en caracteres latinos porque si no es así, lo tienes complicado.

Subiendo al metro

Nada más salir de la estación ya puedes ver la enorme y original mole de este edificio de más de 500 metros, incluyendo la antena. Tiene 101 pisos pero el público puede acceder hasta la planta 91 a 390 metros de altura donde está el mirador exterior. En la 89 está el mirador interior que es el principal. Los casi 400 metros se suben en 45 segundos y dicen que es el ascensor más rápido del mundo... No sé qué dirán los de Dubai.. Por supuesto lo notas en los oídos.

Imponente!!!

Desde arriba las vistas son enormes y puedes ver todos los límites de la cuidad. Imagino que al anochecer debe ser más impresionante pero así ya está bien... 

Uno de los característicos símbolos del edificio desde la planta 89









Estos son últimos pisos a los que no se puede acceder con la antena en la parte superior


Terraza del observatorio exterior de la planta 91

En la planta 91 también puedes ver un péndulo gigante colgado de enormes cables de acero y con grandes amortiguadores que sé, porque lo vi en un documental (imagino que aquí lo pone en algún sitio pero todo está en chino), que sirve para estabilizar el edificio cuando hay fuertes vientos. Hay que tener en cuenta que la isla de Taiwán se halla en una zona de tifones y tormentas tropicales frecuentes

El péndulo gigante

Los cables de acero de los que cuelga

Y los amortiguadores...

Tras la visita al imponente edificio he ido a comer algo, ya era bastante tarde y luego he vuelto en metro al mismo lugar desde el que he salido, cerca de mi hotel. La zona me recuerda a la parte vieja de Hong Kong, son muy similares, con el mismo tipo de restaurantes, tiendas de alimentacion, etc... La parte nueva de ambas ciudades no son comparables.



Estos no sé que hacían... parecían como de una secta

Desde abajo resulta impresionante


Este camión lleva tele incorporada

Me he dedicado a recorrer a pie toda esta zona, con comercios populares donde no he visto supermercados grandes y por tanto hay mucha tienda de alimentación y más casas de comidas, la mayoría de las cuales cocinan en la calle o casi. Por eso, esta parte de la ciudad tiene ese olor a especias característico de las ciudades asiáticas.

Mercado cercano al barrio de mi hotel

Aquí es difícil encontrar café por la mañana pero muy fácil encontrar té y de hecho hay multitud de tiendas especializadas y en los bares de desayunos tienen decenas de tipos de té.

Callejuelas de la zona



Un pequeño templo en el barrio

Ningún cartel en cristiano...

Tras unas tres horas de pateo con bastante calor, aunque aguantable, he cenado frente a mí hotel en una casa de comidas. He pedido por las fotos que había fuera, porque estaba todo en chino y es muy difícil entenderse con ellos y sólo puedes utilizar señas... pero al final todo se consigue.

He cenado unos noodles con huevo escalfado y verduras y un plato que era una especie de tortilla por poco más de 2 euros. Estaba muy rico.

Era el que más gente tenía por lo que he supuesto que era bueno y no me he equivocado

La cena de hoy en mesa compartida

Mientras tanto seguía en contacto con Marta que al final ya tiene billete para volver esta noche y me ha dicho que al facturar le han pasado a Bussiness Class... No está mal, podrá dormir lo que quiera en las 11,5 horas del trayecto Hong Kong-Dusseldorf.

Bueno, son las 11 y aún no me he organizado lo que tengo que hacer mañana. Lo iré haciendo  hasta que Marta me confirme que ha embarcado en Hong Kong y así pueda irme a dormir tranquilo.

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